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EN COMUNIÓN CON OBECK


La Capilla Rosa Mística en el puente de oración y amistad
 

 

"Para que nuestros pueblos en Él tengan vida" es una parte del largo título del Documento de Aparecida, que expresa la finalidad de la actividad pastoral de la Iglesia, lo que da carácter unitario a su multiforme compromiso.

Precisamente el tema de la vida ha sido puesto en el centro de la novena, en preparación a la fiesta patronal de la Capilla Rosa Mística, una de las más populosas de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí. Durante toda la novena, Emilio ha intervenido con un momento de meditación sobre este argumento, comentando el comienzo de la Primera Carta de San Juan[1].

La novena ha sido un momento en que "nuestros pueblos" se han vuelto a encontrar unidos en la oración común, alrededor del Único que da vida y sentido a la vida: Cristo, Principio y Fin, Alfa y Omega. El puente de oración, en efecto, ha unido a la Capilla Rosa Mística con los fieles de Obeck, en Mbalmayo, en Camerún: las dos comunidades se han acordado mutuamente en esta ocasión, hasta el  momento culminante de la fiesta patronal, con la Misa y la procesión por el barrio.

La predicación de Emilio durante la novena ha profundizado, desde un punto de vista teológico, en los fundamentos de este vínculo de amistad y comunión, que se expresa en el puente de oración.

El fruto del anuncio, ha explicado Emilio, partiendo del texto bíblico tomado en consideración, siempre es la comunión: "Se lo anunciamos también a ustedes para que estén en comunión con nosotros" (1Jn 1, 3).

La comunión, fruto del anuncio, va más allá de los confines de la familia, del vecindario o del barrio, para alcanzar las extremidades de la tierra, sin diferencias de nacionalidad, lengua, cultura, y color de la piel. La Iglesia que vive en Roma, Ypacaraí, Obeck es una, porque uno es el Cristo de la que ella vive. Por esto, es importante adquirir una mirada universal, católica, en un abrazo que comprenda a todas las comunidades que se reconocen discípulas del mismo Maestro, y que incluya a todas las generaciones, "desde el justo Abel hasta el último elegido" (Lumen gentium, 2). Nada está excluido de esta comunión, ni en la dimensión sincrónica ni en la diacrónica.

Hermanos en la familia de Dios

 Hay que descubrir de nuevo, pues, toda la fuerza del término "hermano", típicamente de san Juan. Un término que indica la radicalidad con la que cada uno debe tomar cuidado del otro, y expresa también la igual dignidad de todos los bautizados. Volver a descubrir este ser hermanos puede constituir, por tanto, un antídoto a la mentalidad clerical, por la cual el sacerdote no solo lo hace todo, ocupando también los espacios reservados a los laicos, sino que se comporta como caudillo o cacique que impone la propia visión, con un sentimiento de superioridad.

Los "hermanos", en cambio, aun siendo diferentes entre sí, con dones y tareas diversas, comparten la igual dignidad. La imagen de la Iglesia en la que se inspiran es la de la familia de Dios: imagen ciertamente no exclusiva, pero muy significativa.

La autoridad, por supuesto, no queda negada, ni reestructurada: es servicio, al más débil y a la verdad. Su función es la de permitir que todos entren en relación con Cristo.

Para continuar en la analogía, en efecto, en una familia el ejercicio de la autoridad permite que todos tengan la vida, protegiéndolos de lógicas y comportamientos que llevan a la muerte: padres que, de ser necesario con la debida firmeza, no supiesen dar explicaciones acerca de cómo se come, se duerme, se estudia, nos vestimos, nos curamos, criarían hijos incapaces de vivir y de trabar relaciones sanas.

 La fraternidad cristiana no nace de la carne, y supera los vínculos de lo que la filosofía llama naturaleza. Es hermano quien, en la propia libertad, ha acogido el anuncio. Como ha subrayado Emilio, esta acogida es acto del hombre, sucesivo al acto de Dios. Es Dios quien tiene la iniciativa: "En el comienzo era el Lógos" (Jn 1, 1).

En el principio no está la palabra del hombre. No hay su razonamiento, su pensamiento, sus ideas, sus expectativas, sus deseos. Está la persona física de Cristo, el Lógos, que es principio creador y explicativo de la realidad.

La fe nace de una Palabra que acogemos. Es respuesta a la iniciativa de Dios.

En cada celebración en que la Palabra nos alcanza, pues, estamos llamados a escuchar. Y, al final, o la Palabra ha creado algo nuevo y ha explicado algo de nuestra vida, o ha sido rechazada. O bien -y es otra, trágica posibilidad- la Palabra no ha resonado, por haber sido sustituida por las opiniones personales del predicador, aunque muy respetables y fascinantes.

La Palabra siempre crea una novedad de vida que se puede ver: en los días de la novena, y más todavía en la fiesta patronal y en la espléndida procesión final, era evidente que el orden, la limpieza, el silencio, la devoción eran realidades creadas por la Palabra, acogida con humildad y simplicidad de corazón por personas como Digno Yegros y su esposa Santa, gracias a cuyo compromiso, constante en los años, la Capilla Rosa Mística, de la cual son los coordinadores, muestra una vitalidad creciente.

Siempre más allá, hacia todos

 El Lógos, principio explicativo, nos desafía, luego, a no renegar nuestra naturaleza de seres racionales. El cristiano tiene que estar siempre pronto a dar razón de la esperanza que está en él (cf. 1Pe 3, 15). Y su respuesta no puede ser un simple: "Porque así me han enseñado". El punto de referencia del cristiano no son las simples tradiciones humanas, ni un conformismo que fácilmente degenera en aquiescencia hacia el autoritarismo: la Tradición a la que el creyente hace referencia es la adhesión al acto revelador de Dios, la vida eterna que se ha manifestado, que ha sido vista, tocada, narrada, transmitida y acogida, a través de una cadena ininterrumpida que ha llegado hasta nosotros. Las varias tradiciones, por tanto, pueden ser buenas o malas, actuales o anacrónicas, y por esto hay que reformarlas, según su capacidad de transmitir la vida eterna que se ha manifestado.

De esto deriva un dinamismo de crecimiento, de búsqueda continua, de tensión. Y sobre todo de transmisión, porque la cadena no puede detenerse en nosotros, sino que debe alcanzar a todos los que hayan perdido el sentido de la vida, que es Jesucristo mismo.

rosa_mistica61.jpgEl tema de la vida, pues, ha conducido a los fieles de la Capilla Rosa Mística a meditar sobre Cristo, comienzo y fin de la vida, principio creador y explicativo de la realidad, Palabra que provoca una respuesta humana y que, en quien la acoge, engendra una nueva fraternidad, que nunca se contenta con cuanto ha alcanzado o realizado y no puede tener para sí el gozo que ha vivido.

Sobre estas bases la relación con los cristianos de Obeck ha podido ser profundizada e intensificada. Los signos del puente de oración, presentes en la Capilla, y los mensajes intercambiados durante la novena han mostrado que hay un crecimiento hacia una personalización cada vez mayor de la relación. Ya no es solo la parroquia en su conjunto la que reza y entra en relación, sino cada Capilla y rostros cada vez más personalizados, cuyo fin es ser el rostro mismo de Cristo en aquella porción de mundo en la que viven.

Para quien tiene fe, que es la capacidad de vislumbrar, en las tinieblas, la salida del sol de justicia, el puente que se ha creado, a partir de los más pobres y enfermos, representa el comienzo de una página nueva de historia y de evangelización.

(A cargo de Michele Chiappo)

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)



[1] "Aquí tienen lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos y palpado con nuestras manos -me refiero a la Palabra que es vida. Porque la vida se dio a conocer, hemos visto la Vida eterna, hablamos de ella y se la anunciamos, aquella que estaba con el Padre y que se nos dio a conocer. Lo que hemos visto y oído se lo anunciamos también a ustedes para que estén en comunión con nosotros, pues nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. Y les escribimos esto para que nuestra alegría sea completa. (Jn 1, 1-4)

   
   


19/07/2011

 
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