La misionología para todos/1
La misionología para todos
En la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que se ha desarrollado en mayo 2007 en Aparecida (Brasil), el tema de la misión ha sido subrayado muchísimas veces, desde su título "Discípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos en Él tengan vida" hasta su conclusión.
Este acontecimiento ha querido representar "un despertar misionero en forma de una Misión continental", para "poner a la Iglesia en estado permanente de misión"; misión que tiene que ser llevada adelante por "quienes han recibido, ante todo en sí mismos la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el Reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo".
Los Obispos han pedido, también, que los cristianos sigan una formación seria para ser misioneros "a través del estudio que abre la inteligencia, con la luz de la fe, a la verdad" y que "capacita para el discernimiento, el juicio crítico y el diálogo sobre la realidad y la cultura".
Estas palabras del Documento Conclusivo de Aparecida nos animan a empezar una reflexión sobre la misión que es un problema de fe, es el índice exacto de nuestra fe y también la exigencia profunda de la vida de Dios en nosotros (cf. Redemptoris missio, 11).
Profundizaremos el tema recorriendo los caminos de la misionología católica que, como disciplina teológica, nos ayuda a aclarar los principios teóricos de la acción cristiana.
Sin embargo, no podemos olvidar que si bien cada praxis tiene que cimentarse sobre ideas y motivaciones claras y seguras, estas nunca están separadas de una espiritualidad misionera. En efecto, cada "teología", o "discurso sobre Dios", siempre anda junto con la experiencia viviente de su Persona y el esfuerzo de ser sus testigos.
05/09/07
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