¿Clericalismo?: ni de derecha ni de izquierda
El 24 de agosto de 2007, el Consejo Episcopal Permanente de la Conferencia Episcopal Paraguaya dirigía "a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas, a los fieles laicos y a todas las personas de buena voluntad" un Mensaje donde, entre otro, se afirmaba: "Exhortamos a los sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral a no promover candidaturas políticas y a no utilizar capillas, instituciones ni recintos de la Iglesia Católica para facilitar reuniones de carácter político partidario".
En la pág. 6 de "La Nación" del 6 de abril de 2008, se lee:
"El Obispo de San Juan Bautista Misiones, Melanio Medina, afirmó que Fernando Lugo ‘reúne las condiciones' del ‘líder honesto y capaz que necesita el Paraguay', en un documental de la propaganda electoral del ex Obispo, que refleja su ‘historia personal', en el que ofrecen su testimonio diversas personas.
Monseñor Medina declara en el documental que ‘Paraguay necesita un líder honesto y capaz; y creo que reúne él estas condiciones'. El religioso añade que el hoy candidato es un ‘hombre dedicado a su trabajo incansablemente, siempre preocupado, muy sensible a la problemática de nuestro tiempo'. Finalmente, añade que ‘da la esperanza de que (Lugo) es la gran esperanza del pueblo paraguayo'".
El mismo domingo 6 de abril de 2008, en la pág. 79 de "ABC Color", se lee: "Con el Proyecto de Fernando Lugo y Federico Franco y la Alianza Patriótica para el Cambio, la defensa de nuestra soberanía estará asegurada".
Entre otras firmas, aparecen las de destacados sacerdotes y religiosos del Paraguay.
Se suele decir, en el Paraguay, que "la ley se hace, pero no se cumple".
Los religiosos (y sobre todo los Obispos) tendrían que ser los primeros en aceptar la exhortación de la Conferencia Episcopal del Paraguay.
En efecto, ¿a qué sirve que, en el Mensaje del 14 de marzo de 2008, los Obispos del Paraguay repitan que "la Iglesia no propone ningún candidato y por lo tanto no apoya ninguna candidatura en orden a la conducción política del país. Por lo tanto no puede ni debe realizar campaña política alguna que pueda favorecer a una parte de la población dejando a la otra de lado. Su naturaleza y misión universal no pueden ser reducidas a una dimensión política sectorial", cuando enseguida sacerdotes, religiosos y Obispos incluso van a promover algunas campañas políticas?
Es algo que no entiendo. Entrando en un nuevo estado de vida (clerical e/o religioso) yo he recibido tanto, pero estoy llamado también a respetar ciertas reglas.
¿Cómo podremos, mañana, hablar de fidelidad y coherencia a los demás, cuando somos los primeros en negar lo que hemos aceptado libremente?
¿Qué credibilidad podremos tener y qué confusión vamos a crear?
Son solo algunas preguntas.
Naturalmente, hablo de los Obispos, sacerdotes y religiosos, no de los laicos, que tienen todo el derecho y el deber de expresar su opinión y preferencia en una elección partidaria.
Es solo la defensa de una sana laicidad la que quiero hacer, expresando todo mi rechazo de cualquier invasión de campo por parte del clero (la política, como indicación de un candidato presidencial, pertenece a los laicos), tanto que se trate de un clericalismo de derecha como de un clericalismo de izquierda.
Emilio Grasso
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09/04/08
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