testata
  Home   La Comunidad   Centro de Estudios   Contacto   Contribución   Italiano   Nederlands   Français  
Home arrow Artículos (Paraguay) arrow “Los problemas de larga data no se solucionan de la noche a la mañana”
Menu principal
Home
Quiénes somos
Dónde obramos
Nuestras misiones
Escríbenos
Archivo Últimas Noticias
Actividades
Parroquia de Ypacaraí
Centro de Estudios
Publicaciones
Presentación de las Publicaciones
Vida de la misión de Tacuatí
Artículos (Paraguay)
Profundizaciones
Entrevistas
Vida de las misiones en África
Conocer la vida consagrada
Comprender el Derecho Canónico
Apuntes de Espiritualidad
Misionología para todos
Focus Bélgica/Holanda
Testigos desde el norte de Europa
Galería de Imágenes
Temas relacionados
Utilidades
Enlaces
Busca en el sitio
Mapa del sitio

Los artículos publicados
en este sitio se pueden
reproducir solo integralmente

y citando la fuente
www.missionerh.it.

centro de estudios redemptor hominis.jpg

| Stampa |

 

"LOS PROBLEMAS DE LARGA DATA

NO SE SOLUCIONAN DE LA NOCHE A LA MAÑANA"


Para mí ha sido muy doloroso, en el día tan solemne del Domingo de Ramos, deber leer, con títulos
que llenan las primeras páginas de los periódicos nacionales (cf. "ABC Color", 5 de abril de 2009, 1.5; "La Nación", 7; "Última Hora", 10), el pronunciamiento de un Obispo, que entra en el debate político del país, a favor de un plebiscito que el Presidente Fernando Lugo tendría queMaurice Duverger pedir.

Yo no tengo ninguna competencia en este campo. Pero, es suficiente buscar la voz plebiscito en Wikilengua para comprender el sentido de esta palabra. Más allá del significado que da de ella el Diccionario de la Real Academia Española, es interesante hacer referencia a las palabras de Maurice Duverger, jurista y politólogo francés, autor de libros clásicos de sociología política. Él, en su libro Instituciones políticas y derecho constitucional, afirma: "Se llama plebiscito al voto de confianza personal a un hombre, siendo referéndum la aprobación o el rechazo de un texto. Las elecciones plebiscitarias se desarrollan en condiciones muy diferentes a las de las democracias liberales: en lugar de poder escoger entre varios candidatos, el elector solo puede otorgar o rehusar su adhesión a un único candidato".

Me parece que esta definición corresponde a lo que expresa Mons. Mario Melanio Medina. En efecto, estas son las palabras exactas atribuidas a Mons. Medina, que podemos leer en "ABC Color" (pág. 5): "Hay conciencia de que el gobierno no camina. Pero hasta ahora la gente confía en el Presidente de la República, pero hace falta acelerar el proceso de cambio".

En un artículo de Constanza Mazzina, investigadora de la Fundación Friedrich A. von Hayek (Premio Nóbel de Economía 1974), encontramos estas palabras acerca del populismo y del plebiscito como su instrumento:

"En primer lugar, el populismo exalta la figura del líder carismático: ‘No hay populismo sinConstanza Mazzina la figura del hombre providencial que resolverá, de una buena vez y para siempre, los problemas del pueblo'. En este contexto, las elecciones se constituyen en un plebiscito, en el que la persona del líder es convalidada por la masa como su portavoz único y exclusivo. Este líder salvador, este Mesías, utiliza de modo discrecional los fondos públicos y reparte directamente la riqueza, pero no reparte gratis: focaliza su ayuda, la cobra en obediencia. Nada es gratis. Todo tiene precio: la fidelidad y la obediencia. La asignación de recursos públicos sigue, a pesar de los procesos electorales, cautiva de grupos o coaliciones que los utilizan en su exclusivo beneficio. La arbitrariedad está a la orden del día".

"La democracia - nos recuerda la Autora de este artículo - se caracteriza, más allá de los procesos electorales, por el imperio de la ley, es decir, el Estado de Derecho; la separación de poderes y el respeto por las libertades fundamentales de palabra, opinión, reunión, expresión y propiedad. El populismo mina, domina y, en último término, domestica o cancela las instituciones de la democracia liberal. El populismo abomina de los límites a su poder, los considera aristocráticos, oligárquicos, contrarios a la voluntad popular; el populista hace y rehace las reglas de juego - políticas y económicas - de acuerdo a sus necesidades, se burla de las libertades individuales y domina, impera. Este es el peligro del cual pareciera que los habitantes no se dan cuenta. Día a día se renuncia, se cede, y el populismo avanza".

El momento político, social y económico que vive el país es difícil. Lo mínimo que puedo decir es que me parece imprudente y superficial entrar en el debate político utilizando palabras que, de hecho, van a crear una confusión mayor de la ya existente.

En su Mensaje de Cuaresma de 2009, los Obispos del Paraguay reconocen que "esta época deLos Obispos del Paraguay cambio es un desafío al implicar cierto grado de inestabilidad; conlleva resistencias que dificultan las experiencias de renovación. Los nuevos parámetros de relación entre los actores políticos y sociales generan desorientación en la población". Y un poco más adelante declaran: "Las expectativas que el pueblo ha elegido pueden caer en una anarquía con el peligro de serias consecuencias políticas y sociales".

Hablar hoy de plebiscito ¿qué quiere decir?

Hago esta pregunta, solo por mis límites culturales y falta de competencia jurídico-política. Pero, para no hacer unas chicanas de palabras, tengo frente a mi conciencia el deber de decir que se está jugando con el fuego, y se sigue buscando un atajo para solucionar los difíciles problemas del país.

La política - no hablo de politiquería y demagogia barata - es fatiga y paciencia, estudio y trabajo duro, para buscar el consentimiento alrededor de un programa, un proyecto claro, donde ingresos y egresos, derechos y deberes se sopesan y se declaran con extrema claridad.

Justamente, en el mismo Mensaje de Cuaresma, los Obispos del Paraguay afirman que "los problemas de larga data no se solucionan de la noche a la mañana, y requieren una clara conducción nacional".

La política no es la retórica y repetida declaración de principios genéricos, que, para decirlo todo, no dicen nada. Y, principalmente, a la política no le sirve el líder salvador, el Mesías caído de repente del cielo.

Por haber rechazado este rol de Mesías político alabado por el pueblo, Jesús fue abandonado y condenado a muerte.

Por eso, lo repito, ha sido para mí muy doloroso, en el día del Domingo de Ramos, deber escuchar el discurso de un Obispo acerca del atajo de un plebiscito que sigue manteniendo elDomingo de Ramos engaño de un Mesías salvador, único bueno y honesto en medio de una clase dirigente inútil, incapaz, corrupta, expresión de libres votaciones, como fue expresión de libres votaciones la elección del mismo Presidente.

¡Cuidado con la búsqueda del atajo del plebiscito y del Mesías salvador! Los pueblos que han hecho esta experiencia para salir de las más difíciles situaciones de explotación, pobreza, corrupción y falta de libertad sustancial, pueden enseñar algo de lo que han sufrido.

La tierra sin mal, tanto soñada, se transformó en un mal sin tierra.

Cada pueblo tiene derecho a hacer su experiencia y encontrar su camino. Pero, en nuestro tiempo, ya nadie vive en una "isla rodeada de tierra". El conocimiento de la historia de las luchas y del sufrimiento de otros pueblos no puede ser olvidado en un proyecto político de auténtica liberación de los más marginados.

El olvido de la historia nos condena a volver a causar las mismas tragedias. Y el nunca más, tantas veces repetido, vuelve a ser el todavía más.

Emilio Grasso

07/04/09
 
< Prec.   Pros. >
Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis. Realidad eclesial fundada en Roma por el P. Emilio Grasso a finales de los años 60
web agency