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"Formación para el juicio crítico de los jóvenes"
Una conferencia poco usual
El sábado 3 de mayo, en la Biblioteca Pública Municipal de Asunción, Emilio ha tratado el tema "Formación para el juicio crítico de los jóvenes". Han participado unos cincuenta jóvenes y adultos de distintas instituciones educativas.
El encuentro ha sido promovido por la Señora Zayda Caballero, directora de la Biblioteca desde hace diez años. Ella tiene una larga experiencia y una maestría en Bibliotecología y Ciencia de la Información, conseguida en la Universidad Estatal de Puerto Rico. Realizó unos cursos en la Kansas City Universitas, sobre implementación de Softwares para Bibliotecas. En la Universidad de México, estudió Metodología de la investigación y Bibliotecología, y en Madrid frecuentó el curso de Bibliotecas Públicas.
Al finalizar el acto, hemos hablado con la Señora Zayda Caballero, para que nos contara algo de su tarea como directora de la Biblioteca, y, al mismo tiempo, hemos recogido sus impresiones sobre la exposición de Emilio.
ü ¿Puede contar cómo consiguió el cargo de directora de la Biblioteca Municipal?
Llegué a la Biblioteca ‘Roa Bastos' - cuenta la Señora Zayda - de una manera muy simpática. Una vez finalizada mi tarea de docente universitaria en Asunción, me llamó una colega y me dijo que el cargo de director de la Biblioteca estaba vacante, y me pidió presentar mi currículo. Le expliqué que acababa de jubilarme y que quería esperar. Ella insistió y entonces presenté mi currículo; me llamaron para una entrevista y luego me avisaron que ya estaba designada. No quise creer y quedé muy emocionada, y para mí fue un desafío muy grande.
En el marco cultural donde nosotros promovemos diferentes actos, conocimos también a la Comunidad Redemptor hominis, cuya actividad valoramos muchísimo, porque se dedica a preparar textos para los jóvenes, pero desde una perspectiva cristiana, que nuestra juventud necesita.
ü Ya que usted conoce nuestras publicaciones, según su parecer, ¿cuál es el interés que despiertan?
Nosotros tenemos la colección de los libros, que el Centro de Estudios Redemptor hominis publica aquí en el Paraguay. Por ejemplo, el libro "Mundo de campesinos, campesinos del mundo. Pautas para una pastoral campesina" me ha gustado mucho. Desde la caída de Stroessner, los campesinos están viniendo continuamente a Asunción y, al llegar aquí a la capital, traen todos sus cuestionamientos y vienen para reclamar por sus necesidades económicas, y sobre todo llegan con sus evidentes carencias como, por ejemplo, la educación, hasta diría llegan con todos sus despojos humanos, y esto me toca muy profundamente.
En una de las manifestaciones, llegué aquí a la biblioteca llorando, porque los había visto por la calle, con sus necesidades, con sus inquietudes y, a veces, sin ninguna respuesta. Este libro me gustó, porque pone esos cuestionamientos y trata de los mismos deseos, que yo tengo acerca del problema del campesinado. Es un libro que tiene muchas respuestas a las tantas preguntas de esa parte de la población paraguaya, por eso lo encontré muy interesante.
Los libros que ustedes publican son útiles para nuestros jóvenes, que necesitan una formación cultural. Todos los jóvenes del mundo la necesitan, pero los nuestros de manera particular. Agradezco a la Comunidad, porque los jóvenes que acuden a esta biblioteca, que son alrededor de 100 a 120 por día, - la biblioteca está abierta todos los días incluso el sábado y el domingo -, pueden encontrar textos adecuados para ellos. Esta biblioteca es una de las pocas, en Asunción, que están abiertas de lunes a lunes.
¿Cuáles son las actividades que la Biblioteca realiza?
Tenemos un compromiso moral con los ciudadanos, como biblioteca pública, una apertura amplia sobre las actividades culturales. Hay exposiciones de libros, presentaciones, tertulias literarias. Nos visitan autores extranjeros de distintos países, quienes exponen sus ideas, sus criterios, y eso nos ayuda muchísimo a crecer mental e intelectualmente.
En este marco, hemos participado, esta mañana, de una conferencia poco usual, porque el P. Emilio ha motivado a los jóvenes al juicio crítico, afirmando que este se obtiene gracias a un método, que implica también la lectura y la dedicación. Me gustó algo que rescaté acerca del trabajo, cuando dijo que el juicio crítico implica compromiso, profesionalidad, atención a los tiempos que cambian. Agregó que los mismos estudiantes tendrían que pedir más horas de estudios en sus colegios, al fin de formarse más y mejor. Destacó que hay que leer la realidad y dar espacio a los grandes ideales, y no a los sueños que no tienen fundamentos. Resumió una parte de este pensamiento en una frase: "soñar a la noche y trabajar de día". Para la educación de los jóvenes, esa fue una idea muy apropiada.
La charla fue agradable y amena, dictada por un conocedor de su tema. Los jóvenes estuvieron muy contentos; los he visto muy atentos y haciendo sus preguntas sencillas y puntuales. No podía faltar la pregunta sobre el presidente electo, que es obispo. El P. Emilio respondió con sus ideas y su pensamiento, en el marco del magisterio de la Iglesia. Interesante fue la pregunta de una madre sobre cómo orientar al juicio crítico. Tuvo una respuesta muy articulada sobre la responsabilidad de los padres en la educación de sus hijos. El P. Emilio resaltó que el punto central, para formar a un juicio crítico, es el amor reciproco y el ejemplo de vida de los padres. Este es el eje principal de la educación.
A cargo de Maria Laura Rossi
10/05/08
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