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LA MISIÓN DE TACUATÍ


 

 

La misión de Tacuatí, con su parroquia "Virgen de las Mercedes", fue confiadaParroquia "Virgen de la Mercedes" a la Comunidad Redemptor hominis en 1996 por Mons. Fernando Lugo Méndez, el entonces obispo de la diócesis de San Pedro Apóstol a la que Tacuatí pertenece.

La responsabilidad y la guía pastoral de esta misión continúan, hoy, en completa colaboración con el obispo actual, Mons. Adalberto Martínez Flores, que ha asumido el gobierno de la diócesis en el mes de abril de 2007.
 

 

 


Una parroquia en medio de los campesinos


El distrito de Tacuatí es uno de los más pobres y aislados del Segundo  Departamento de San Pedro el cual se encuentra al noreste de la zona oriental del Paraguay y tiene como capital departamental la ciudad de San Pedro de Ycuamandyju.

Este distrito marca la frontera norte del departamento y su ciudad capital se localiza en el centro-norte del territorio, en la frontera con el departamento de Concepción.

Los confines de la parroquia coinciden con los del distrito:

- al norte, el río Ypané, que marca el confín con el departamento de Concepción;el río Ypané

- al sur, el río Aguaray-mi, que forma el limite natural con la misión de Nueva Germania;

- al este, el río Yukyry marca el confín con la misión de Capitán Bado, que forma parte de la diócesis de Concepción, y que está confiada también a la Comunidad Redemptor hominis.

- al oeste, una línea convencional aproximadamente a 50 km del río Paraguay.

Tacuatí dista 390 km de Asunción, capital del Paraguay, y 115 km de la ciudad de San Pedro de Ycuamandyju.

En el centro de Tacuatí está situada la parroquia Virgen de las Mercedes.

Esta  se extiende por todo el territorio del distrito, con una superficie de 2.500  km2 y una población de 11.380 habitantes, según el último censo realizado en el Paraguay en 2002. Según los datos del municipio, hoy la cifra ha aumentado alcanzando 17.052 habitantes.

De éstos aproximadamente 2.500 viven, actualmente, en el centro de la ciudad, mientras los demás en las 19 compañías y en 6 asentamientos esparcidos en su territorio, con una densidad media de 6.8 habitantes por km2.

La mayor parte de la población está compuesta por campesinos paraguayos, pero hay también grupos de brasileños, una colonia de indígenas guaraní (tribu Mby'a) y una colonia de Mennonitas provenientes de América central y septentrional.

Por lo tanto en la zona se habla el guaraní, la lengua corriente usada por la gente, el castellano, el portugués y el alemán antiguo (hablado por los Mennonitas).


 
                                                                   El idioma guaraní

Es una lengua de la familia tupí-guaraní, practicada en el Paraguay aproximadamente por 4 millones de personas (alrededor de dos millones como lengua materna), en el noreste de Argentina, en el sur del Brasil y en el Chaco boliviano. Es la lengua materna de los Guaraní, los autóctonos de la zona, pero goza de un uso amplio también fuera de la etnia. En la América precolonial fue utilizada regularmente por los pueblos que vivieron al este de la Cordillera de los Andes, desde el mar de los Caribes hasta el río de la Plata.

El guaraní paraguayo en el curso de los siglos, con la penetración española, sufrió un influjo notable por parte de la lengua española. De la localización urbana o rural de los habitantes depende el grado de pureza de la lengua y la riqueza del léxico.

En los centros urbanos y sobre todo en la capital se habla el jopará, un idioma que mezcla las palabras españolas con la estructura gramatical del guaraní.

Durante la época de las Reducciones, los Franciscanos, y más adelante los Jesuitas, necesitados por el trabajo de evangelización, comenzaron a estudiar esta lengua, su morfología y sintaxis.

En 1583 el Concilio de Lima autorizó ya la traducción del catequismo en guaraní. Esta tarea fue completada por el padre franciscano Luís de Bolaños en 1603. De hecho, él es reconocido hoy como el primero que organizó gramaticalmente este idioma. Posteriormente, también el padre jesuita Antonio Ruiz de Montoya dio una amplia contribución para profundizar la estructura del guaraní. Después de la independencia, los primeros gobernadores establecieron la educación escolástica gratuita, pero exclusivamente en español. Uno de ellos llegó a prohibir el uso del  guaraní. Sin embargo, en las familias se siguió hablando este idioma. El presidente Francisco Solano López (1826-1870) lo reconoció como lengua nacional y durante la guerra contra la Triple Alianza el guaraní fue factor de unidad y cohesión. En 1867, se estableció un alfabeto unificado para el uso del telégrafo. Después de la guerra, el guaraní fue nuevamente prohibido. En 1932 con la guerra del Chaco contra Bolivia, se repitió el mismo fenómeno. El gobierno luego siguió ignorando la lengua local en la instrucción. En efecto, la utilización del guaraní significaba el aislamiento y un obstáculo al desarrollo, y también la imposibilidad de participar e ingresar a la vida administrativa, social y política del mismo país que empleaba el español, como lengua vehicular de todo el continente latinoamericano. Sin embargo fueron publicadas obras lingüísticas y literarias, diccionarios y gramáticas. Por fin, con la Constitución nacional paraguaya de 1967 el guaraní ganó su espacio, aunque el español quedaba como lengua oficial del país. En 1989, el Paraguay salió de una larga dictadura y en 1992 la nueva Constitución nacional reconoció también el guaraní como lengua oficial y, con el artículo 77, estableció su naturaleza obligatoria en la instrucción escolástica básica y del nivel medio, con una educación bilingüe.

El guaraní goza hoy en el Paraguay de una carta especial entre las lenguas maternas, siendo con el español lengua oficial.
 

                                                       Los Mennonitas del Paraguay

Viven en el Paraguay aproximadamente 30.000 Mennonitas reunidos en unasLos Mennonitas veinte colonias; tres de las más conocidas, se encuentran en el Chaco, las otras en la zona oriental del Paraguay. Algunos núcleos son descendientes de los primeros Mennonitas emigrados de Canadá, que vinieron al Paraguay en 1927; otros, provenientes de América central y septentrional, han llegado posteriormente.

Los Mennonitas son un grupo religioso evangélico, nacido en Suiza y en Holanda durante la época de la
Reforma Protestante.

En el Paraguay, hoy, se considera a la mayoría de los Mennonitas como un grupo étnico diversificado, por varias razones: por un lado ellos viven en colonias con sus escuelas, su lengua, un alemán antiguo, su tradición y sus características culturales; por el otro, su fe religiosa no se localiza solo en los grupos locales, porque su religión es internacional como el cristianismo y no se limita a una raza o a un núcleo étnico, como la vida en sus colonias y otras circunstancias parecen manifestar.

Colonia de ManitobaLos Mennonitas que se encuentran en el territorio de la misión de Tacuatí están situados en la colonia de Manitoba y Santa Clara. Es un grupo proveniente de América central y septentrional, muy tradicionalista y desea mantener su cultura y la uniformidad de su manera de vivir. La tradición y la herencia de sus antepasados se consideran casi sagradas. Ellos no buscan la renovación, así en el aspecto cultural como en el espiritual. Sus escuelas son elementales y difícilmente exceden el séptimo grado para los hombres y el sexto para las mujeres.

En la parte económica se dedican principalmente a la agricultura, a la ganadería y a la producción de leche y de queso.

Últimamente se han notado señales de cambio, de apertura y de acercamiento a las otras colonias presentes en el Paraguay.

 

 
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Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis. Realidad eclesial fundada en Roma por el P. Emilio Grasso a finales de los años 60
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