Vida de las misiones en África/42
EL PUENTE QUE NOS UNE
Carta a los fieles de Obeck
Querido Joseph Balla y queridos Amigos de Obeck:
Es con inmensa alegría con la que les escribo desde Ypacaraí, en Paraguay. Ante todo, quiero agradecerles, de parte de Emilio, por los mensajes que le han enviado por el 44.º aniversario de su ordenación sacerdotal. Sus deseos han testimoniado el amor que tienen por él, y han demostrado que el recuerdo de su reciente visita a Camerún ha consolidado su vínculo de amistad. Han sacado de esta "fuente" para saciar su sed, manifestando un nuevo impulso en el compromiso al servicio de su parroquia, en los múltiples aspectos, que comprenden tanto las diversas plataformas de los grupos, las CEV, los jóvenes, la liturgia, como las varias estructuras parroquiales. Recuerdo también el amor y el empeño constante de los simples fieles. Gracias infinitas a todos.
Les puedo asegurar que, en este aniversario extraordinario, han estado presentes desde la vigilia, cuando, durante la Misa, celebrada en una Capilla de barrio dedicada a María "Rosa Mística", los fieles han recordado en la oración el vínculo que nos une, durante una liturgia simple y alegre, para los niños que han celebrado con Emilio su Primera Comunión.
Un intercambio de fe y amor
He sido acogida por todos con cariño y simpatía ‒como la hermanita negrita y blanca (la pequeña hermana africana y blanca), para subrayar nuestra unidad‒ en particular, por el grupo de la Cáritas de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí. He sido acogida sobre todo como representante de Obeck, y de este puente de oración que une a los enfermos de nuestras dos parroquias. He rezado con los enfermos en sus casas, y sus rostros permanecerán para siempre en mi corazón.
Así he podido visitar algunos de los vastos barrios de la parroquia, en la ciudad y en el campo, los más acomodados y los pobres. La pastoral de la parroquia cubre toda la ciudad y sus alrededores, con casi 35.000 habitantes. Quería contarles tantas cosas de esta realidad eclesial, social y cultural, muy diferente de la nuestra, que he intentado sobre todo observar, escuchar profundamente, acoger en mi corazón como una novedad que viene del Señor. Es muy importante, en efecto, en un encuentro y para un intercambio fructuoso, dejarse implicar, sin querer llegar enseguida a las aplicaciones concretas, según los propios esquemas culturales, sino permaneciendo en una actitud de maravilla y de apertura recíproca.
Es un intercambio de fe y amor que el Señor nos ha ofrecido, entre las dos realidades eclesiales de Ypacaraí y Obeck, ambas suscitadas y amadas por Emilio. He recibido este don ‒estoy consciente de esto‒ para la edificación de la Iglesia y, por lo tanto, también para ustedes, queridos amigos de Obeck.
A través de nuestra correspondencia querría compartir y subrayar algunas impresiones, que nos interpelan para un ahondamiento personal y comunitario.
El primer dato que caracteriza a la parroquia de Ypacaraí es la fuerte centralidad de la predicación diaria en la Misa vespertina, y una pastoral que pone el acento en la participación fiel en la Eucaristía dominical. Esta es una nota fundamental, en un contexto eclesial como el de Paraguay, en que frecuentemente la pastoral social toma la delantera.
El anuncio de la Palabra, en un contexto litúrgico bien cuidado, se transforma así en un momento privilegiado de evangelización y de ahondamiento en la fe.
La escucha prioritaria de la Palabra
Ustedes han hecho la experiencia: con Emilio la homilía se transforma en "acontecimiento", que interpela a cada uno profundamente. Él es incansable en formar al pueblo de Dios, a través del ámbito litúrgico y, frecuentemente, también con su presencia simple en el rezo vespertino del rosario en las familias, en los encuentros con los jóvenes y los niños. Esta fidelidad a las pequeñas realidades diarias es conjugada con una pastoral de la cultura, por medio de intervenciones, de más amplia envergadura, en la Iglesia y en la sociedad del Paraguay, para la afirmación de la Verdad, en un contexto social conflictivo y frecuentemente desorientado, también a nivel eclesial.
Esta centralidad de la evangelización, alrededor de la palabra de Dios, interpela profundamente a todos nosotros, ya que la Iglesia es un pueblo reunido en el nombre de la Trinidad, que crece alimentado por la palabra del Señor y su Eucaristía.
Debemos saber siempre volver a la fuente de nuestros compromisos y nuestras actividades, de otra manera, hay el riesgo de dispersión y fuga del encuentro con el Señor, quien nos llama a medir la profundidad y la altura de su Palabra y no solo su extensión y difusión.
Tenemos que ser capaces de discernimiento continuo, para salvaguardar la identidad de nuestro compromiso cristiano.
Los animo, queridos fieles, a descubrir bien las prioridades en sus actividades, sin dispersión, a fin de que cada uno no se vuelva sal sin sabor, atareado, sin llevar a cabo nada, como nos amonesta san Pablo.
El fundamento de toda pastoral
Les recuerdo que Emilio mismo los ha invitado a vigilar, en este sentido, sobre ustedes mismos y también a recordar, si es necesario, estas orientaciones a Franco, pastor de ustedes, y a toda la Comunidad, a fin de que la predicación y la formación estén cada vez más alimentadas por una vida de oración y de estudio, como primer empeño pastoral.
El coraje de la transparencia, de la coherencia, de las elecciones necesarias a nivel pastoral, de precisar bien los límites de las competencias en nuestras actividades, para no caer en la aproximación y en el asistencialismo estériles, han sido adquisiciones muy importantes que Emilio nos ha dejado, para un método de crecimiento espiritual. Estos subrayados los he hallado de nuevo aquí, donde están llevados adelante con mucha fuerza, también superando resistencias y conflictos, porque nada nace y crece sin pasar por la Cruz y el coraje de la fidelidad a la Verdad.
En estas semanas, he tenido también la alegría de saludar al Nuncio Apostólico, S. E. Mons. Ariotti, a quien ustedes conocen bien, porque hasta pocos meses era Nuncio en Camerún y nos visitó también en Obeck. Su nombramiento para Paraguay ha sido el signo precursor de la unidad que vivimos entre estos dos Países y estas realidades eclesiales.
Queridísimos amigos, los recuerdo a todos con cariño, y me doy cuenta de que ustedes acompañan con su oración mis pasos, y esto me da entusiasmo y fuerza para seguir aprendiendo incansablemente para, luego, compartir con ustedes.
Saludo a todos y, de manera particular, a los jóvenes y los niños, presentando los enfermos y los que sufren al Señor, en el rezo simple del rosario, y en esta fiesta de la Palabra y de la Eucaristía que estoy viviendo.
¡Hasta volver a oírnos pronto!
Tonia
(Traducido del italiano por Luigi Moretti)
18/11/2010
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