Vida de las misiones en África/50
UN LUNES DIFERENTE
La formación permanente de los sacerdotes
En Camerún, los sacerdotes generalmente consagran el lunes al descanso, después de los programas cargados de los week-end, marcados por las Misas y las ceremonias habituales, los entierros y los matrimonios. Es por esto por lo que se habla, corrientemente, de "lunes de casa parroquial" (lundi de presbytère); en tal día, en que la vida de las parroquias se reduce a lo esencial, los sacerdotes tienen la posibilidad de permanecer en la "casa parroquial" por un tiempo más largo y de retomar las fuerzas para afrontar la nueva semana.
Últimamente, el grupo de los formadores del Seminario Mayor "Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción" de Yaoundé ha querido enriquecer esta tradición con nuevas perspectivas, organizando, precisamente un lunes, una sesión de formación y de actualización para el clero de la Provincia eclesiástica de Yaoundé.
En el corazón de la caridad pastoral
En su discurso de bienvenida, el Rector del Seminario Mayor, Rev. Alain Philippe Mbarga, ha subrayado que la jornada debía entenderse como respuesta a la llamada de los Obispos, para que el Seminario pueda ser también un lugar de actualización espiritual, pastoral e intelectual para los sacerdotes (cf. Presbyterorum ordinis, 19), y también como una iniciativa planeada y preparada para responder a las incesantes recomendaciones de Benedicto XVI, favorables a la formación permanente del clero.
El estudio y la reflexión, en efecto, forman parte integrante de la caridad pastoral que el sacerdote es llamado a ejercer para su pueblo. La caridad no excluye el saber, al contrario, lo requiere, lo promueve y lo estimula desde el interior (cf. Caritas in veritate, 30).
Sin un compromiso constante de estudio, las palabras acaban por ser repetitivas y áridas, hasta el punto que los sacerdotes se vuelven insignificantes y separados de la vida de los hombres de nuestro tiempo. Esta preocupación no es típica solo de nuestra época, marcada por la rápida evolución de la cultura; ha caracterizado siempre la vida de la Iglesia, como lo demuestran las palabras de san Jerónimo: "No hay nada más repugnante que la arrogancia de los sacerdotes incultos" (Epistula 68, ad Oceanem, n.° 9).
Conversión pastoral
Para transmitir el gusto del ahondamiento a los casi cien sacerdotes, generalmente jóvenes, que han participado en el encuentro, el programa del día preveía diferentes intervenciones sobre pastoral, actualidad eclesial y espiritualidad.
Silvia Recchi, miembro de la Comunidad Redemptor hominis y experta en derecho canónico, ha comenzado abordando algunas cuestiones canónicas con referencia a la territorialidad y a la administración de los sacramentos, con una atención específica al sacramento del matrimonio.
La presencia de una mujer consagrada, experta en derecho, ha sido también una oportunidad, para hacer crecer la conciencia de la comunión que une los miembros del presbiterio a las otras categorías de fieles. Las numerosas intervenciones suscitadas por la relación, haciéndose eco de las situaciones experimentadas en la realidad, han ofrecido la ocasión para darse cuenta de las irregularidades que acompañan la celebración de los sacramentos, y que, frecuentemente, perjudican a los fieles.
Estos síntomas revelan la urgencia de una verdadera "conversión pastoral" a la cual los sacerdotes están llamados en su modo de ejercer el ministerio. El sacerdote, en efecto, no es el dueño absoluto de la liturgia, sino su humilde servidor. Está llamado, por lo tanto, a impregnarse de las normas litúrgicas y a respetarlas, teniendo bien claras las referencias teológicas y sobre todo cristológicas que las fundan. Esto lo ayudará a no contar exclusivamente sobre el "opus operatum" de las fórmulas y de los ritos, y a comprometerse decididamente al servicio de la evangelización.
Con vistas a una "eclesiología social"
El segundo relator de la jornada ha sido Joseph Ndi Okalla, misiólogo y prefecto de los estudios del Seminario Mayor. Habiendo participado, como experto invitado, al segundo Sínodo para África, ha intervenido en una óptica de ahondamiento en los trabajos, con vistas a una renovación pastoral, capaz de considerar las dimensiones éticas y socioeconómicas del mensaje evangélico.
Después de haber presentado las intervenciones de los Obispos de Camerún y partiendo del Instrumentum laboris, el rev. Ndi Okalla ha querido interpelar a los cofrades para que salgan del círculo de las problemáticas internas clericales, integrando en su aproximación pastoral una "eclesiología social", es decir, la visión de una Iglesia familia de Dios abierta al mundo y comprometida al servicio del hombre y de la sociedad.
Ha subrayado la opción prioritaria, pero no exclusiva, por los pobres y los marginados (cf. n.° 62); ha llamado la atención sobre el acompañamiento de las familias y de los jóvenes (cf. n. 66) y sobre la necesidad de la elaboración de una pastoral de la inteligencia, para eliminar la "esquizofrenia" entre la práctica sacramental y el testimonio de vida.
Llamados a la santidad
Precisamente por esto, la jornada se ha concluido con la conferencia que ha tenido como objeto la figura del padre Simón Mpeke, llamado Baba Simón, que Benedicto XVI, en marzo de 2009, en la Basílica "María Reina de los Apóstoles", de Yaoundé, había presentado como ejemplo a los sacerdotes, para estimularlos a buscar la santidad de la propia vida.
La relación, desarrollada por el P. Grégoire Cador, postulador de la causa de beatificación del "misionero de los pies desnudos", ha catalizado la atención de los participantes sobre las virtudes sacerdotales vividas por este último: su amor a Cristo, su vida de oración, su espíritu luchador, que le permitió vencer en sí lo que no lograba vencer alrededor de sí, una vida de ascesis para dar todo el lugar a Cristo, su preocupación por formarse y también su ardor juvenil.
En efecto, envejeciendo, Baba Simón no se volvió árido. No cayó en la monotonía. Su salida misionera para el Norte, entre las poblaciones Kirdi, los pobres entre los pobres, la ha vivido a los 55 años, en la edad en que muchos se preparan a la jubilación.
Ha podido mantener esta juventud de espíritu gracias a su capacidad de apartarse de las propias ideas y de los propios criterios. Tal actitud, que él mismo llamaba de "reconversión continua", tiene que ser permanente en todos los sacerdotes. Esta exige humildad y conciencia de los propios límites, unidas a la conciencia de la omnipotencia de Dios
El P. Cador, además, ha subrayado la inteligencia de Simón Mpeke, no la que consiste en el brillar intelectualmente o que busca los títulos académicos, sino la que permite vencer la superficialidad e ir en profundidad. Es un buen método, ha dicho, para evitar caer en la trampa de la "suficiencia clerical", que, a menudo, es el origen de numerosos errores pastorales.
Es exactamente para transmitirnos el gusto de esta inteligencia espiritual, del intus-legere, que el Seminario Mayor de Yaoundé ha propuesto a los sacerdotes un "lunes de casa parroquial" diferente.
Franco Paladini
(Traducido del italiano por Luigi Moretti)
03/06/2011
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